viernes, 16 de enero de 2009

Pretérito perfecto simple



Te conocí.



Me desperté, abrí la ventana, sentí los rayos de sol saludar desde muy arriba, tomé un café, volví a la cama, jugué con las sábanas, soñé, pensé en la felicidad, pensé en el amor, pensé en un futuro incierto y un presente inmejorable. . .

Comencé la universidad, inicié una nueva etapa, corrí a por el autobús, en cada día de lluvia me mojé, sentí creer en eso que algunos llaman libertad.


Te miré. Te entregué mi vida, mis sonrisas, mi cuerpo, mi alma, mis temores, mis anhelos. . .
Te amé en silencio, te deseé, vibré con cada contacto, perseguí tus ojos entre la multitud, robé tu olor para no olvidarlo, llené mi cabeza de tus pensamientos, desaté mi pasión entre tus brazos, te besé, te soñé, te acaricié, te necesité, te entendí, te abracé, te lloré. . . Te hice mío.


Cerré los ojos, alcé el vuelo, luché, creí en mí, quise a mis amigos y amigas, disfruté con las pequeñas cosas, idealicé el mar, pisé la tierra con los pies descalzos, saboreé la inocencia de ser yo, me reí, aprendí, busqué, no encontré. . .



Me enamoré.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Los raíles de mi vida


El tiempo lo cura todo. . .


Las heridas invisibles del alma, los corazones que en noches de verano cayeron al suelo rompiéndose en mil pedazos.

El tiempo borrará las palabras que nunca debieron ser pronunciadas para herir; acabará con las envidias, con los prejuicios, con la absurda idea de que algo tiene que ser así y no de otro modo.

Los años pasan para hacernos abrir los ojos y escuchar, los años pasan y apenas nos damos cuenta de que verlos pasar es un regalo.

Pasar las hojas del calendario y poder mirar atrás. . . Para ver lo que fuiste un día, lo que eres hoy gracias a quienes aún siguen contigo, a quienes se han ido uniendo a ti en el camino.

La vida es como un tren, un tren que recorre montes y parajes onhíricos, ocultándose entre túneles para después salir a la luz y alcanzar su destino. . . En el trayecto, los soñadores miran por la ventanilla, los perezosos duermen, los impacientes cuentan las horas para llegar, pero todos disfrutan del viaje. Muchos suben en cada nueva estación, algunos se apean y abandonan el viaje para siempre, otros continúan de principio a fin, con fuerza, con esperanza, con mucho amor.




Si alguna vez te bajas de mi tren. . .



Nunca olvidaré que uno de sus asientos. . .







Lo ocupaste tú.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Hoy quiero que sepas que. . .



Para ti que clavas tus ojos en mis palabras sin yo saberlo.

Para ti que por un motivo u otro sigues mis historias, ya sea por conocer lo que pasa en esta cabeza loca o por simple aburrimiento...

Solo quiero que sepas:

Cada día a tu lado es único.

Tenerte en mi vida es el mejor regalo.

Doy gracias por las miles de veces en que me escuchas, me regalas tu tiempo y tus sonrisas.

Sé que me ofreces lo que eres sin condición

Me encanta tu voz cuando me hablas, cada vez que me consuelas.

Nunca dejaré de admirar esas ganas de amar que te caracterizan.

Hay momentos en los que me olvido de ser yo... para ser un Tú y un Contigo.

Siempre tendrás un lugar privilegiado en mi corazón; y aunque los años pasen y nos digamos adiós, no dejaré de estar ahí para ti, igual que tú estás para mí, igual que me lees anónimamente cuando menos lo espero, igual que me hacer ser feliz con las cosas más simples...


No te vayas nunca... sí, tú, no te asustes, hoy todo va dedicado a ti, porque lo leerás tarde o temprano. Sólo espero que entonces me abraces muy fuerte, para prometerme que nada ni nadie nos separará...









gracias por existir

jueves, 9 de octubre de 2008

Sad songs for dirty lovers


Ella siempre lo había amado. Lo había amado en silencio día tras día, pensando en él unas veces con mucha intensidad, otras, deseando olvidarle...


Desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron, su corazón comenzó a ser libre, su voluntad perdió fuerza y sus sueños se abandonaron a él noche tras noche...


Tres largos años esperando que la luna apareciera para tenerlo cerca. Cerca y lejos al mismo tiempo, pues él solo veía una chica más, alguien con quien ser amable y complaciente. Una chica más. . .

Cada instante a su lado pasó a ser algo mágico. En su corazón se fue forjando el deseo irremediable de besarle; la atracción se apoderó de ella para no dejarla ver a otro que no fuera él: su sonrisa traviesa, sus ojos penetrantes, esas manos, esa voz que se hacía escuchar contando mil historias, su capacidad para hacer al mundo sonreír. . .

Un día, cuando el tenerle había pasado a ser una utopía, él se fijó en ella. Comenzó así una etapa incierta, pues en ella confluían el deseo y el temor a perderle, la felicidad de haber captado su mirada y el sentimiento de inferioridad. . .

Entre ellos surgió una especie de atracción prohibida, él deseaba su cuerpo, ella . . . su corazón. Y poco a poco, las palabras comenzaron a unirles, se conocían, se confesaban sueños, hablaban del momento en que por fin fueran uno. Él la empezaba a ver como algo más que un medio de placer, y ella seguía amándole en silencio, sabiendo que no era su príncipe azul, ni uno de esos chicos a los que entregar tu amor para siempre. . . Pero era él.

Compartieron pasión, sonrisas, secretos, cómplices miradas ocultándose ante el mundo. . . Y ella dejó sus sentimientos a la deriva, desarmando su alma, sintiendo con fuerza, incapaz de pensar en nadie que no fuera él. . . Tenía miedo, se veía empequeñecer a su lado, temía no llenar sus expectativas, quería enamorarle y no era capaz, quería darle todo pero no tenía nada.


El momento en que él la olvidaría para fijarse en otra no tardaría en llegar, pues ella no era suficiente, ella era menos, él era más. Y entonces. . . ¿Qué pasaría? ¿Cómo soportaría la pena de verlo marchar? ¿Cómo olvidaría la sensación de haberlo tenido para después perderlo? ¿Cómo lograría sentirse a la altura la próxima vez?

miércoles, 13 de agosto de 2008

¿Sabes qué?


Hay tantas personas como días diferentes en nuestra vida . . . No hay dos días iguales. En ocasiones, despertar cada mañana se convierte en una gran aventura; siempre gracias a esas miles de almas que te rodean y van conformando tu universo.




Verano de 2008, la luna ilumina una noche que ojalá no acabara nunca. ¿Qué tendrá de emocionante la vida nocturna si no hay más que esperar unas horas y termina por llegar, si nunca falla a su cita? Todos sabemos la respuesta a eso. Y es que no es lo mismo un beso en un lugar cualquiera a plena luz de sol, que uno que te sorprende a media noche, en silencio, cuando el mundo duerme y el tiempo te da una tregua para olvidarte de todo y soñar. . .

De noche mi corazón siente frío, de noche los recuerdos se apoderan de mí, dejando que la tonta que cree en el amor desarme a la chica fuerte que aparentemente no necesita más.
[ Apenas quedan unas semanas para que el verano muera en el otoño, vistiendo la ciudad de hojas secas, de amarillos y marrones. . . dentro de poco el olor a libros por estrenar, ese cosquilleo en el estómago por volver a ver a aquellos a quienes en junio dijiste adiós y los planes de futuro. . . reaparecerán; junto con los que viajan conscientes de que han de regresar, guardando en su memoria recuerdos de amores de verano, sonrisas que no se repetirán, pálidos reflejos de efímera libertad ]


¿Sabes qué? Hoy mejor callo y escucho el mar, sí, ése que dice tanto sin hablar. . !


¿Cuánto tiempo he de esperar en esta fría habitación?



Deja que viaje por todo el mundo, aquí y ahora permíteme probar los caprichos del destino, del azar. . !



Es mi momento, aquí y ahora quiero volver a empezar.

lunes, 21 de julio de 2008

A son de rap

Busco una calma inalcanzable, la atmósfera aquí no es fiable, quiero estar sola si sola todo estará bien, que nadie me hable, que no rompan este silencio es mío, hoy quiero sentir el frío.

Y si la vida es un instante hoy quiero olvidar que existo. . .

jueves, 10 de julio de 2008

La búsqueda de algo más


Poco a poco, me fui acostumbrando a no sentir.


Era la televisión, la música envolvente, el alcohol capaz de transformarme en otra "yo", la gente alrededor que se alejaba o dejaba de ser quien era, el paso de los años y la obligación de tener los pies en la tierra y madurar, las responsabilidades que adquiría cada vez con más frecuencia, las desilusiones de haber creído en el amor durante tanto tiempo. . . La realidad que caía sobre mí como un jarro de agua fría.


La realidad. . .


¿Por qué habría de merecer la pena confiar en los cuentos, creer en amistades para siempre, en personas hechas para estar a tu lado a pesar de todo. . ?


Nunca creí que pudiera perder la esperanza tan pronto. Pero es así. Mis ganas de vivir intensamente se debilitan por momentos, al tiempo en que me quedo rezagada en el sofá, observando la caja tonta y preguntándome por la razón de mi absurda y aburrida existencia.


Unos amigos con quien planear algo es inútil, ya que si no haces lo que quiere el jefe no haces nada, una amiga absorbida por esa mierda a la que llaman amor (sí eso, lo que cambia a las personas y las hace alejarse más y más) y una ciudad triste y solitaria, con las mismas caras, con los mismos tíos superfluos y desesperados noche tras noche. . .


¡ ¡ ¡ QUIERO EMOCIÓN ! ! ! Quiero viajar, quiero historias nuevas, quiero conversaciones que merezcan la pena, noches para recordar, quiero no tener que beber para pasar de todo, quiero no estar sola mientras otros se morrean con descaro y deciden irse a casa y dejarme allí, quiero importar a alguien, quiero sentir, quiero llorar por algo más que por esta absurda vida, quiero que empiece el curso y volver a alejarme de todo, de todos. . .


Quiero volver a soñar una vida y plantearme conseguirla luchando por lo que me importa, quiero no tener que pensar en Él como la única etapa en la que fui protagonista y me sentí querida y reconocida.


Tantas cosas quiero que no sé cómo lograrlas.


Solo sé que una noche más, apago el ordenador con esa sensación de vacío, después de un día encerrada en casa sin más compañía que la de mi familia y la caja boba, sin más sonrisas que las que surgen cuando miro al pasado y vuelvo a recordar. . .